sábado, mayo 28

Levántate mañana




 A veces, tienes uno de esos días donde estás rodeado de gente pero aún así te sientes solo. Todo lo que quieres hacer es irte a casa, al consuelo de tu familia. Pero a veces, incluso tu familia no puede ayudarte porque resulta que ellos también están teniendo uno de esos días. 
  Lo único que puedes hacer en estos días es esperar a que acaben, para poder irte a la cama y esperar a que mañana, cuando te levantes, sea un día mejor. 

-Modern Family capítulo 7x22

domingo, mayo 8

Veleta

¿Y si en vez de volarnos la cabeza nos rompemos las costillas en un abrazo? 

Vuelta de hoja, todo es cambiar de dirección y empezar de nuevo. Escondamos el corazón en un cofre perdido en una isla solitaria y dejemos que la vida haga de las suyas encontrándonos. No hagas caso a esta veleta rota y ve al norte cuando ella diga sur. Olvida todo camino señalado que la aventura es salirse de la carretera y sufrir un par de accidentes, para que las cicatrices te recuerden la aventura.  

Nada en esta vida fue fácil y mucho menos con un corazón perdido en la arena. Es cuestión de perderse, perderlo y encontrarlo, encontrarte. Busca el cofre, guíate por las estrellas, lucha contra viento y marea; y hallemos la forma de rompernos el esqueleto en un abrazo para que el corazón se nos clave bien dentro.


viernes, abril 22

Locura

Locura de caderas, de cuerpo y de alma.
Locura en el pecho y en el tiempo, que tan pronto llueve como sale el sol, ¡ay maldita primavera! 
Locura por sacar los pasos a bailar y mantener la euforia como mayor propósito en la vida.

Locura, la cura, sin curar. 





martes, abril 19

Mamá, siempre te escribo

Mamá, vengo a decirte lo que nunca te digo, vengo a decirte que nunca hemos tenido una relación madre-hija de esas que se cuentan todo y saben hasta el último detalle la una de la otra, que es triste y que lo más probable es que me arrepienta en un futuro. Por eso quiero pedir perdón, por no abrir el corazón contigo como lo hago con otras personas, por no decirte todo lo que me gusta, me disgusta, lo que me come la cabeza, lo que me da miedo o lo que me vuelve loca. 

Mamá, siempre te escribo. Todas las cartas de mis problemas vas dirigidas a ti cuando no sé como afrontar los baches y no sé por qué narices nunca te pido verdaderamente tu opinión. Puede que la solución sea fácil y tu tengas la clave. Vengo a desgastar las palabras "lo siento" porque no soporto la idea de que esa espina siga clavándose en las dos. La vida es muy complicada, el mundo no siempre se pone a nuestro favor y yo me pongo el chaleco antibalas con mi familia. Menuda idiota. 

Y esto se quedará en palabras, aquí colgado sin que lo veas porque no me atreveré nunca a compartirlo contigo, pero quiero que sepas que sé cuanto me quieres y que yo también a ti. Que ojalá un día deje de ser tan tonta y termine por madurar, y ojalá puedas enseñarme a afrontar la vida aunque tú tampoco tengas ni puñetera idea. Mamá, tequiero, aunque no lo demuestre. 


jueves, marzo 31

Una chica de las que...

Podría ser de esas que le dicen que si a todo porque les da miedo que las rechaces. Pero resulta que es el mismo huracán con piernas. De las que no se dejan cambiar si no ve una verdadera razón, de las que tiene buenas respuestas que a veces no son fáciles de contradecir. 

De las que piensa, mucho, a menudo, aunque siempre diga que todo lo hace sin pensar. De las que lleva "contradicción" escrito en la frente porque no puede controlar todo como le gustaría. De las que se enamora de corazones y no de sonrisas, y que explota cuando todo le supera. Arrasando, como buen huracán.

De las que piensa una y otra vez incansablemente en el porqué de la vida y trata de encontrar el secreto de la felicidad, aunque lleve un par de años descubriéndolo. Es una de esas chicas de decisiones firmes en los aspectos más importantes de la vida, que si arriesga es porque no quiere perderse nada y que si la llegas dentro te guardará profundamente en su corazón. 

De las que les encanta hablar de todo y de nada, y nunca puede estar callada cuando coge confianza. Es de las que a veces no la importa mojarse con la lluvia si son solo unas gotas porque se siente libre en medio del desastre. De las que le gusta la soledad que la ayuda aclarar las dudas y tormentos. Anda deprisa porque sino el corazón no le palpita con fuerza y no se siente lo suficientemente viva. 
A veces le da por perder la vergüenza y recuerda que las mejillas rojas solo valen si es por culpa de unas copas, porque con la vergüenza, ni se come ni se almuerza, como dice su padre. 

Yo solo espero que haga algo verdaderamente grande en la vida y que deje huella en muchas personas porque es una auténtica explosión de imaginación y creatividad. Porque la forma que tiene para pensar sobre ciertos temas es inigualable, ¡ay cómo la oigas hablar del amor! Nunca he conocido a nadie más segura del amor en mi vida, como si supiera la fórmula de Cupido para ir lanzando flechas. 

A veces no sabe lo que vale y se pone frente al espejo para sacarse defectos, pero nunca dudaré de que se trata de una de esas chicas que ya no quedan y de las que te remueven, quieras o no. 


domingo, marzo 27

Wild


"No se sabe qué es lo que hace que pase una cosa y no otra. Qué lleva  a que, qué destruye que o qué hace que prospere o muera o tome otro rumbo. 
¿Y si me perdono a mi misma? ¿Y si me arrepintiera? Pero si pudiera volver atrás en el tiempo no haría nada de forma distinta. ¿Y si quise acostarme con todos y cada uno de esos hombres? ¿y si la heroína me enseñó algo? ¿Y si todas esas cosas que hice fueron las que me trajeron aquí? ¿Y si nunca fui redimida? ¿Y si ya lo estaba antes?"

···

"Me bastaba con saver que ya no necesitaba tender mis manos, que con ver los peces desde la superficie era suficiente. Que eso lo era todo. Era mi vida, como todas las vidas. Misteriosa, irrevocable y sagrada. Tan cercana, tan presente, tan sumamente mía. Qué salvaje era dejar que todo fluyera." 

-Cheryl Strayed, Alma Salvaje. 

domingo, marzo 20

Atardecer

Los atardeceres están para recordarnos que detrás de toda esa montaña de mierda las cosas pueden ser bonitas, en las ciudades los atardeceres son más bonitos por culpa o por suerte de la polución. 

Qué ironía más tonta, que algo tan perjudicial para el planeta se convierta en la combinación de colores más hermosa que nunca hemos visto. Que hace que nos embobemos con el sol poniéndose y que nos alegremos de que todo se tiña de naranjas, rosas y rojos. 

Lo mismo ocurre en la vida, a pesar de todas las cicatrices y heridas que llevemos encima, debemos tratar de convertirlas en bonitas explosiones de color que nos hagan sonreír. Tratar de no hundirse en el pozo más profundo debe ser el primer objetivo para ser feliz, sin olvidarnos de sonreír más y preocuparnos menos. Porque a veces las cosas ocurren por qué si, sin ninguna explicación, pero eso no significa que no podamos ver la belleza en cada pequeño rincón. Si el planeta es capaz de encontrar la belleza en aquello que lo mata, no deberíamos ser menos. 
Ese es sin duda el secreto de la felicidad. 


miércoles, marzo 2

Mapa del tesoro

  A veces me siento con la necesidad de salvar vidas, almas. De ser chaleco antibalas de cualquier corazón perdido. Llevo empatía escrito en el pecho con tinta invisible que solo algunos alcanzan a ver, solo aquellos que se paran fijamente a mirarme y conocerme, a saber que me preocupa y no me deja dormir. 
  Puede que ofrezca mi mano a cualquiera, que me fíe de las sirenas cuando solo cantan para ahogar en el fondo del mar a los marineros, pero no me arrepiento de que entre tanto loco aprovechado alguien haya que se de cuenta del tesoro escondido. No todos los mapas están cifrados, ni todos los caminos llevan a Roma, y aunque sea indescifrable, complicada y todo el que intenta comprenderme tenga tendencia a perderse, los que ven esa tinta invisible son los que valen la pena. 

Solo por esos benditos salvavidas; yo arriesgo la vida. 


sábado, febrero 27

Huracán

Mamá, yo de mayor quiero ser huracán. 
  Quiero arrasar con todos los problemas y dejar un vacío indestructible al paso, para poder empezar de nuevo cuando me tropiece demasiadas veces con la misma piedra. Quiero darle todas las vueltas posibles a mi caos para que entre tanto vuelo acabe por perderse en el cielo y así pueda guiarse por un nuevo camino. 
  Quiero que me explote el corazón en mil pedazos con la intención de que todo el amor salga fuera porque no sé mantenerlo más tiempo encerrado dentro. Los huracanes tienen nombre de mujer porque todos tenemos una musa que nos destroza el alma si la tocamos, que nos pierde por la corriente y nos enseña que lo más maravilloso de la vida, es cuando el corazón se te encoge. 
  Así que sí, me graduaré en un curso de huracanes para convertirme en fatalidad ante las catástrofes. Para que si me tocan se destruyan; para que si sufro, explote, y no mantenga las emociones demasiado dentro.  Para que la vida siga su curso aunque tenga que recomponerme después de tantas sacudidas. 
  Dicen que las catástrofes naturales sacan el lado más humano de las personas, donde dejan de preocuparse por lo material y ayudan incondicionalmente. Mamá, yo quiero ser el huracán que saque lo mejor de cada uno. 



lunes, febrero 8

R(evol)ución

  Basta ya de no creer en el amor, de tener miedo a darlo todo después de cada caída. Para de pensar que nadie podrá llegar a comprender todo eso que das por otros, no te preocupes por no ser correspondido del mismo modo que esperabas. El amor es dejarse romper en pedazos para recomponerse con la saliva de otros labios. El amor es prendarse de unos ojos, querer bañarse en cada pliego de piel y prender toda la gasolina de las cerillas que encienden tu corazón. ¿Y qué si morimos en el intento? 
  ¿Acaso no es más bonito morir de amor que de odio? Puede que no crea en las cosas más usuales de la vida, pero daría mis pestañas por cumplir todos los deseos que se llamen amor. Creer en el amor es creer en la misma magia, ¿o es que no resulta maravillosamente mágico que una persona erice cada centímetro de tu piel con solo mirarte y que esté dispuesta a recorrer todo kilómetro en el mundo por ti? 
  No pensar en el amor como la máxima aspiración es para mi un terrible error en la sociedad. En ese extremo del abismo estamos a un paso del cambio, porque aunque saltes al vacío siempre habrá algo esperando abajo, puede que te rompas las costillas contra el asfalto, o puede, y me atrevo a apostar por esta opción, que la revolución de aquellos que creen en el amor está por llegar. El siglo XXI necesita una revolución de valores. 
  El amor puede estropearse, puede romperse, puede no ser correspondido, puede morir, o ni siquiera ser verdadero, pero siempre, siempre, siempre, uno es más feliz con un corazón palpitante. Por esa persona que realmente nos remueve el mundo y nos llena de nostalgia si se va. No, renunciar al amor no es una opción. 


martes, enero 26

¿De verdad no nos damos cuenta de que cuánto más sonreímos más felices somos?

  ¿Pero cómo no voy a creer en el destino si cada vez que pienso que algo no debería haber pasado, la vida me sorprende de golpe, con un bofetón para que me de cuenta? Intento que mi regla general y primordial sea no arrepentirme de nada en ningún momento, pero es inevitable si me quiero llamar persona. Nos arrepentimos de los que se van, de los que vienen, de lo que dejamos de hacer o lo que hacemos con demasiado esfuerzo, nos arrepentimos de dejarnos la piel para obtener resultados espantosos y de callar, callar porque es más fácil que soltar todo lo que nos preocupa, lo que nos provoca, por el qué dirán y las bocas sucias llenas de odio. 
Nos arrepentimos porque somos humanos a los que nos da miedo que todo aquello que queremos y deseamos con tanta fuerza se vaya al traste en un segundo. 
  Intento no creer en el destino porque entonces se convierte en una especie de fuerza superior que me domina, y no me gusta que me obliguen a hacer las cosas. Tengo cierto recelo de creer en algún tipo de dios y me niego en rotundo ante algunas religiones, pero resulta que no puedo dejar de creer en el destino por más que me empeño en hacerlo. 
Puede que James Dean estuviera en un tranvía llamado Deseo, pero yo, que ahora paso la vida entre vagones, he descubierto que el tren representa el destino. Cada vez que algo me sorprende mientras estoy uno la vida me muestra una pequeña pizca de como funciona. 
  A veces pierdo un tren y me encuentro con una persona que me alegra el trayecto, a veces deseo haber subido en otro y alguien del vagón me sorprende. A veces escojo un tren que me descubre música nueva, historias nuevas, momentos sobre los que reflexionar, gente a la que admirar, personas a las que sonreír o a las que dar un par de monedas porque seamos generosos con los que no pueden sobrevivir a esta locura de mundo.
Cada tren que cojo me descubre que si estoy ahí, en ese momento, es porque debo estarlo. Hoy estaba en un tren donde un hombre se ha puesto a cantar, a rapear de hecho, no he hecho ni caso a lo que decía la letra porque andaba absorta en mis pensamientos; qué narices hay que tener para plantarse en medio de tanta gente y alegrar el día a algunos, ya no es solo pedir por tu situación, es trabajarte un espectáculo instantáneo para el trayecto de parada a parada. Un momento que valga la pena para alguien y te corresponda con unas monedas. Qué narices. Al terminar la canción, después de pasar su sombrero, ha dicho una frase, una estúpida frase realmente cierta que nadie se recuerda cada mañana: "No esperemos a ser felices para sonreír, sonriamos para ser felices."
¿De verdad tiene que venir alguien a decírnoslo?  ¿De verdad no nos damos cuenta de que cuánto más sonreímos más felices somos? 

No quiero creer en el destino, pero es imposible no hacerlo. 





martes, enero 12

Redes traicioneras

    Resulta que mi inspiración es la noche, la presión y los días en los que uno se siente con ganas de huir. Tengo miedo a la oscuridad y noto como mi piel se pone de gallina porque hace un frío terrible en mi habitación. No es relevante. Pero detrás de todo eso no estoy más que pensando una vez más en la vida. Algo no funciona bien, hay algo que nos estamos dejando atrás con ese frenesí por vivir el momento, el día y la vida. Somos una generación de egoístas egocéntricos que no saben mirar atrás y tienen miedo de pensar en los años futuros. Yo, primera culpable, al menos en eso de mirar hacia delante. 
    El problema de todo nuestro inconformismo, de esa melancolía y tristeza que nos azota por las noches, cuando nos paramos a pensar de verdad, son las redes sociales. Hemos llegado a un punto en el que no hay escapatoria, en el que no puedes pararte a pensar porque sino la vida te deja atrás, es una enfermedad socialmente aceptada. Aunque quieras huir siempre tendrás la "necesidad" de documentarlo, de publicarlo, ese terrible "yo estoy aquí y tu no" que lleva cada nueva red social escrito en letra pequeña. ¿Qué ha pasado? ¿Qué necesidad hay de mostrar absolutamente todo? ¿Por que nos sentimos con la necesidad de explicar hasta el más absurdo momento de nuestra vida para evitar estar solos, con nosotros mismos? ¿Por qué narices nos importa tanto que una noche no estemos hablando con nadie? ¿Qué problema hay con estar solos? 
     Nuestros padres se separaban cuando llegaban a casa y no sabían nada de la otra persona hasta el día siguiente y a veces ni en años. Y no pasaba nada. Nadie moría, nadie se sentía solo, nadie quería llorar por "no tener amigos" que le hablasen todos los días a todas las malditas horas. 
    Me siento hipócrita de sentir estas cosas y de tener que vivir estas cosas, de no ser capaz de obviarlo o que deje de importarme, de vivir en esta generación. Me siento hipócrita de criticar algo que yo misma no soy capaz de controlar porque repito, es una locura aceptada por todos. 
     La solución es fácil, sé que solo basta con cerrar cada cuenta, dejar de obsesionarse y vivir un poco más alejada, más en la soledad. Pero es difícil, mucho, no sé si por la necesidad intrínseca de las personas a contar sus experiencias o porque realmente, estas infernales redes me han atrapado. 


sábado, enero 9

Búscalo

  Hace tiempo que me di cuenta de que la única que pone trabas a su vida, soy yo. Ni el universo está en mi contra, ni soy una chica gafada. La única culpable de no perseguir sus sueños, soy yo. 

  ¿Que por qué? Es sencillo, el miedo siempre será el culpable de todos los ojos cerrados por si el monstruo del armario quiere hacerme cosquillas a medianoche. 
Así que ya basta, no importa cuánto hay que luchar, cuánto haya a lo que renunciar o lo difícil que pueda resultar encontrar la salida. Siempre, siempre, siempre seguiré hacia adelante. Y el día menos pensado, todo lo que deseo estará al otro lado de la puerta a la que yo misma he llamado. Porque si no lo buscas, no lo encuentras. 


sábado, enero 2

Abismo

  La sensación más intensa del mundo es el abismo en el corazón. Esa risa tonta y estridente que te alcanza la garganta y el momento en el que te das cuenta de lo feliz que eres riendo por algo o a causa de alguien. Entonces te llega el vacío, el abismo en el pecho. Te das cuenta en ese mismo instante del mayor miedo del hombre; que esa persona se te escape de las manos y morir sin haber vivido lo suficiente a su lado. 
  Ese abismo es la sensación agridulce más natural, vivaz e intensa del mundo. 


martes, diciembre 29

Girls Just Wanna Have Fun

       Probablemente mi mayor miedo sea el futuro, siempre he temido no llegar a cumplir todos mis sueños, de quedarme a medio hacer y no poder vivir mi futuro tan intensamente como yo quiero. ¿Qué pasa si llego a los 30 y no he conseguido todos esos objetivos que tanta ilusión me hace cumplir?
      Hace unos meses mi futuro podía haber cambiado al completo. Tengo un grupo de amigas, somos nueve, los grupos de muchas personas pueden ser bastante caóticos y creo que nos hemos dado cuenta después de seis años de que lo es realmente. Pero es increíble lo maravillosas que han sido. No, no ha sido un año fácil para mí, no las he tenido todas conmigo ni he estado bien al 100%, me alejé por inconformismo, por sensación de incomprensión. Estaba en medio de una crisis existencial porque no sabía ni que quería hacer con mi vida, no conseguía acostumbrarme a la soledad ni sabía cómo continuar pasando días sin morir en el intento. Me alejé como cobarde, quise hacer de la distancia el olvido y vinieron a rescatarme. Supongo que en el medio del naufragio no siempre vale que empieces a nadar sino que venga esa ola que te empuja hasta la orilla y no te lleva a rastras para darte una segunda oportunidad. 
       Ellas fueron mi ola. 
      No me comporté bien, es cierto, hubo un cúmulo de errores que nos hicieron llegar a las armas para luego sacar la bandera blanca y pedir la rendición. Y menos mal que la pidieron. Juro que no sé que hubiera sido de mí si las hubiera perdido, no sabes lo que quieres a alguien hasta que al ver que te alejas, te dan la vuelta y te abrazan pidiéndote que no te vayas. De ese día solo recuerdo una cosa con esa intensidad de día fugaz que tanto me gusta, las lágrimas, los te echaba de menos, creo que el ‘te echaba mucho de menos secre’ de Sharon se me va a quedar toda la vida grabado en la cabeza y en el corazón. También me acuerdo de susurrar, mientras lloraba como una niña, que lo sentía realmente, con todo mi corazón. 
        Ese día podía haber cambiado completamente mi futuro, creo que me hubiera alejado de todo eso que siempre quería y qué suerte tenerlas. Ahora sé que el futuro no va a ser horrible, que aunque los cambios me abrumen y no me gusten una pizca, que aunque me sienta incomprendida, que aunque no nos veamos a menudo, que aunque no sean total y magníficamente afines a mi; puedo tenerlas en cualquier adversidad. Qué bonito error equivocarse, caer, sollozar y que te brinden su mano para ayudar a levantarte. 
      Quiero contarles a esos futuros hijos que no quiero tener y terminaré por tener, que hace seis años conocí a unas amigas increíbles. Que son las protagonistas de la mayoría de mis aventuras de cuando solo era una niña inconforme y confusa con el mundo. Quiero poder transmitirles lo importante que es la amistad y que os puedan llamar tías aunque no lo seáis. 
       Tengo y siempre tendré miedo al futuro, pero gracias a vosotras, chicas, las cosas son más fáciles;  y sé que aunque todo vaya mal, aunque no consiga todos mis objetivos una parte la tendré: grandes amigas hasta el último día de mi vida. 
      Gracias de corazón, sois un salvavidas. 
    Feliz Navidad, espero que 2015 haya sido un gran año, al final y al cabo, para mí también. Los cambios llegan en cuestión de segundos, esa es la moraleja de este año. Osquiero, profundamente, todo junto como a mí me gusta y sin más lágrimas. 

La base de mi recuperación fuisteis vosotras. 





domingo, diciembre 27

Falta humanidad

  Hay un momento cuando te dispones a escribir en el que las palabras se te agolpan en la boca para salir en cascada. Sientes una irremediable necesidad en la punta de la lengua de soltar cada una de las frases que tu mente va creando y no puedes dejar de escribir, no puedes parar de teclear y pensar. No hay nada más en tu cabeza que esa tormenta de palabras que luchan por salir a la superficie antes de que se inunde el barco y se pierdan en el olvido. 
  Hay un momento de pánico en el que irremediablemente no sabes si lo que estás soltando sigue las pautas determinadas, si gustará o si es realmente bueno. Creo que los que escriben hace tiempo que olvidaron las normas, porque las cosas salen de dentro y así es como deben explicarse, y si encima al leerlas tienen sonoridad, sentido y poesía, tienes un futuro prometedor en este mundo. 
Decía Bukowski: "si no te sale de dentro, a pesar de todo, no lo hagas" y no hay mejor consejo. 

Falta humanidad en la escritura. 


lunes, diciembre 21

Querido Nuevo Inquilino:

  Vamos a ser sinceros, puedo pedirte un montón de propósitos, esperanzas y planes pero luego haré lo que me de la gana. Puedo intentar este año no convertirme en montaña rusa cada vez que vengan baches y puedo parecer un poco más productiva, pero seamos realmente sinceros, no lo haré. 

  Así que me limitaré a presentarme, es usted nuevo en la ciudad y se merece una buena bienvenida. El vecino anterior vino cargado de sorpresas, me ha traído a gente impresionante que no quiero que jamás se vaya y bueno, me ha encontrando a mi misma. Puede que haya sido de los inquilinos más intensos que hayamos visto estos dieciocho años, cuánto cambio para un solo corazón. Aún no le he dicho mi nombre, pero dejaré que lo averigüe, vamos a pasar un año increíble juntos, acabará por conocerme. Al fin y al cabo tendrá que aguantarme todo el tiempo que se hospede. 
Le advierto que creo fielmente en las casualidades, que a veces me vuelvo loca y ni yo me entiendo, que nunca, nunca pierdo la esperanza en el amor y que soy físicamente incapaz de hacer daño. También tengo una pasión increíble por el cine, puede que este año veamos unas cuantas películas juntos. 

  Aunque creo que usted tiene pinta de depararme nuevos recuerdos maravillosos, parece una buena persona, no quiero juzgarle sin conocerle. De vez en cuando me da por salir a hacer fotos. ¡Ah! y aunque sea usted nuevo, debe saber que hago una foto al día para un proyecto, los anteriores inquilinos se adaptaron muy bien a mis manías con la fotografía, espero que usted no sea menos. Va a conocer a una gran cantidad de cantantes y bandas, el vecino anterior me dejó un buen gusto musical por las esquinas, espero que le guste a usted la música. 

  No sé que más debe saber de mi para podernos llevarnos bien, va a venir con una gran fiesta en casa y se irá con otra aún más especial, eso si que es tener suerte. Se me olvidaba una cosa, a ver si consigue hacerme mover el culo de la cama y viajar otro poco más este verano, que no hay cosa que más viva me hace sentir, consiga unos buenos billetes y me voy donde usted diga. No nos dejemos otro detalle, está bien conocer gente nueva, aunque a mi siempre me de miedo, usted presente en mi puerta a todo el que crea que va a cambiarme la vida y le estaré eternamente agradecida. Al anterior inquilino le odié un poco por todas las malas noches que me hizo pasar, pero al fin y al cabo le he cogido cariño. Lo siento si al principio de año no le tengo especial aprecio, me cuesta adaptarme a los cambios, pero verá como para diciembre ya aprecio y adoro todos sus defectos. 

  Va usted a estar muy agusto en la ciudad, a veces es complicado pero sé que es lo suficientemente inteligente para hacerme ver el vaso un poco más lleno. Empecemos con buen pie, el izquierdo, que soy zurda. 

  Nos vemos en unos días, puede pasar a instalarse a partir del 31, entonces, mi vida, será tuya. Trátela usted bien, que a veces es un poco delicada. 



sábado, diciembre 19

A ti

  A ti tengo que decirte muchas más cosas que al resto. Puede que no lo demuestre, puede que no siempre te diga lo mucho que te aprecio y sé que las cosas no son como tú quieres ahora mismo, tampoco para mí. Si algo he aprendido en medio de mi locura de naufragio, retiro sentimental y crisis existencial es que hay cosas que no quieres perder nunca.

  Quiero pedirte perdón por haberte dejado olvidada, por no haberte contado las cosas pero te confesaré algo: no me gusta equivocarme, me dan miedo los cambios y me importa mucho lo que tú dices. Es por ello que tengo miedo de decirte si las cosas me han salido mal porque sé que tenías razón, es por ello que no siempre me adapto a las situaciones y no hago caso a los consejos que me dices sobre que me tranquilice y empiece a ver la vida de otra manera; y es por eso que, siempre me afecta tanto, tantísimo lo que pienses de mi.
Sé que somos muy diferentes, sé que no siempre somos compatibles y que a veces no nos comprendemos, pero quiero que sepas que a la que más tengo que agradecer es a ti. Que puedo llevarme muy bien con otras personas pero contigo es algo diferente, es como si fueras mi hermana mayor, sí, eso es. Creo que tocaste mi corazón cuando me dijiste un día que admirabas mucho mi empatía y mi bondad, y por eso te considero una amiga inigualable, desde entonces no hago más que recordar esa frase y decir, ‘eso es lo que yo quiero ser’. Creo que en dos años hemos estado más unidas que nunca y que he aprendido muchas cosas de ti. Y lo siento, es cierto que no lo he demostrado y perdóname.

¿Piedra, papel o tijera? Perdóname, ¿empezamos otra vez?





sábado, noviembre 21

Serendipia

Serendipia: descubrimiento o hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se busca otra cosa distinta. O cómo encontrar la primavera en medio del invierno, cómo querer sin querer, descubrir sin buscar. Cómo la vida te sorprende después del vendaval. Cómo el corazón busca válvulas de escape cada vez que te respiro. No le caigo bien a la suerte así que asumo que fue el destino y mis ganas de volver a amar, los que descubrieron afortunadamente tus ojos, mientras yo me buscaba a mi misma. 



jueves, noviembre 12

Vamos

  Vamos a sentir los pelos de punta, vamos a creer en el amor, vamos a aspirar fuertemente ese olor que nos trae caricias. Vamos a dar un paso, y luego otro, vamos a enredarnos el pelo entre los dedos y a deshacer un par de rizos. 
Vamos a comernos el mundo, a ir deprisa y luego más despacio. Vamos a olvidar las cicatrices, vamos a hacer historia, vamos a comernos a besos que se quedan en ese labio mordido, vamos a tener días sabáticos y a negarnos a la rutina. Vamos a creer en la magia y en la ilusión, y en la maldita suerte, y en las casualidad. 
  Vamos a correr aunque queramos andar y a andar aunque queramos correr. Vamos a encontrarnos a nosotros mismos, a dar la vuelta a la tortilla, a explicar por qué la banda sonora de tus días es siempre la misma canción. 
  Vamos a ponernos románticos, a creernos poetas, fotógrafos o artistas, me da igual. Pero vamos, que quietos no llegamos a ninguna parte.