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martes, agosto 23

Sabelotodo

Cuando de pequeña te preguntan que quieres ser de mayor, siempre hay una profesión pasando por la mente de todo el mundo. Yo con unos 12 o 13 años pensé que de mayor quería saber mucho, quería ser de esas personas que siempre tiene una respuesta para cualquier pregunta, y lo mejor, una buena y absolutamente inesperada respuesta. Total, que me enfrasqué en la idea de que quería saberlo todo, quería comerme la sabiduría del mundo y digerir todo lo posible, y preguntarme mil cosas y buscar, encontrar y saborear todo lo que pudiera aprender. 
Yo de mayor quiero ser de esas personas en las que te quieres convertir cuando solo eres una niña. El principal problema es que me he dado cuenta que eso no puede ocurrir con 18 años, porque necesito toda mi vida para llevarlo a cabo. 

Pero creo que no me está yendo tan mal, he aprendido de filosofía; cuánto odio a Kant y lo mucho que me gustan las locas ideas de Nietzsche. He aprendido que jamás me acordaré de las capitales europeas pero que la mejor forma de aprenderlas es viajando directamente a ellas. También he aprendido, en estos años, que me gustan más los libros clásicos que los modernos, que Gabriel García Márquez es un pedazo de autor y que Javier Marías escribe como yo, pero en chico. He descubierto que soy de las del camino difícil, porque los ejercicios más fáciles de las matemáticas siempre me saldrán mal, pero que lo clavaré en los más difíciles. También me he empezado a interesar por el ultramundo de Internet y por cómo nos vigilan, ahora sé un poco más de marketing, publicidad y cómo nos informamos. Me he interesado por la política, por quién narices va a gobernarnos y he intentado que las palabras vacías de los políticos no me engañen. Ahora sé mucho más de economía, y aunque tenga miedo de ir al banco, es más importante de lo que creemos. He aprendido a que solo me acuerdo de las anécdotas más absurdas de la historia pero no la verdadera historia, y que jamás en la vida recodaré las fechas si no son de cumpleaños de gente a la que aprecio. Por otra parte, me ha atrapado el bilingüismo y hoy en día en mi casa, utilizo el inglés y el español casi simultáneamente, lo que, de hecho, me enriquece notablemente. También me he enamorado del cine, de ese sí que sé, y de forma autodidacta, que parece que hoy en día tiene más validez. 

No sé, creo que para tener menos de veinte años no me ha ido tan mal, y soy capaz de intervenir en la mayoría de las conversaciones que puedan surgirme. ¿Qué nunca podré saberlo todo? Si. ¿Qué seguiré aprendiendo hasta el final de mis días? También. 

martes, abril 19

Mamá, siempre te escribo

Mamá, vengo a decirte lo que nunca te digo, vengo a decirte que nunca hemos tenido una relación madre-hija de esas que se cuentan todo y saben hasta el último detalle la una de la otra, que es triste y que lo más probable es que me arrepienta en un futuro. Por eso quiero pedir perdón, por no abrir el corazón contigo como lo hago con otras personas, por no decirte todo lo que me gusta, me disgusta, lo que me come la cabeza, lo que me da miedo o lo que me vuelve loca. 

Mamá, siempre te escribo. Todas las cartas de mis problemas vas dirigidas a ti cuando no sé como afrontar los baches y no sé por qué narices nunca te pido verdaderamente tu opinión. Puede que la solución sea fácil y tu tengas la clave. Vengo a desgastar las palabras "lo siento" porque no soporto la idea de que esa espina siga clavándose en las dos. La vida es muy complicada, el mundo no siempre se pone a nuestro favor y yo me pongo el chaleco antibalas con mi familia. Menuda idiota. 

Y esto se quedará en palabras, aquí colgado sin que lo veas porque no me atreveré nunca a compartirlo contigo, pero quiero que sepas que sé cuanto me quieres y que yo también a ti. Que ojalá un día deje de ser tan tonta y termine por madurar, y ojalá puedas enseñarme a afrontar la vida aunque tú tampoco tengas ni puñetera idea. Mamá, tequiero, aunque no lo demuestre. 


domingo, marzo 20

Atardecer

Los atardeceres están para recordarnos que detrás de toda esa montaña de mierda las cosas pueden ser bonitas, en las ciudades los atardeceres son más bonitos por culpa o por suerte de la polución. 

Qué ironía más tonta, que algo tan perjudicial para el planeta se convierta en la combinación de colores más hermosa que nunca hemos visto. Que hace que nos embobemos con el sol poniéndose y que nos alegremos de que todo se tiña de naranjas, rosas y rojos. 

Lo mismo ocurre en la vida, a pesar de todas las cicatrices y heridas que llevemos encima, debemos tratar de convertirlas en bonitas explosiones de color que nos hagan sonreír. Tratar de no hundirse en el pozo más profundo debe ser el primer objetivo para ser feliz, sin olvidarnos de sonreír más y preocuparnos menos. Porque a veces las cosas ocurren por qué si, sin ninguna explicación, pero eso no significa que no podamos ver la belleza en cada pequeño rincón. Si el planeta es capaz de encontrar la belleza en aquello que lo mata, no deberíamos ser menos. 
Ese es sin duda el secreto de la felicidad. 


martes, enero 26

¿De verdad no nos damos cuenta de que cuánto más sonreímos más felices somos?

  ¿Pero cómo no voy a creer en el destino si cada vez que pienso que algo no debería haber pasado, la vida me sorprende de golpe, con un bofetón para que me de cuenta? Intento que mi regla general y primordial sea no arrepentirme de nada en ningún momento, pero es inevitable si me quiero llamar persona. Nos arrepentimos de los que se van, de los que vienen, de lo que dejamos de hacer o lo que hacemos con demasiado esfuerzo, nos arrepentimos de dejarnos la piel para obtener resultados espantosos y de callar, callar porque es más fácil que soltar todo lo que nos preocupa, lo que nos provoca, por el qué dirán y las bocas sucias llenas de odio. 
Nos arrepentimos porque somos humanos a los que nos da miedo que todo aquello que queremos y deseamos con tanta fuerza se vaya al traste en un segundo. 
  Intento no creer en el destino porque entonces se convierte en una especie de fuerza superior que me domina, y no me gusta que me obliguen a hacer las cosas. Tengo cierto recelo de creer en algún tipo de dios y me niego en rotundo ante algunas religiones, pero resulta que no puedo dejar de creer en el destino por más que me empeño en hacerlo. 
Puede que James Dean estuviera en un tranvía llamado Deseo, pero yo, que ahora paso la vida entre vagones, he descubierto que el tren representa el destino. Cada vez que algo me sorprende mientras estoy uno la vida me muestra una pequeña pizca de como funciona. 
  A veces pierdo un tren y me encuentro con una persona que me alegra el trayecto, a veces deseo haber subido en otro y alguien del vagón me sorprende. A veces escojo un tren que me descubre música nueva, historias nuevas, momentos sobre los que reflexionar, gente a la que admirar, personas a las que sonreír o a las que dar un par de monedas porque seamos generosos con los que no pueden sobrevivir a esta locura de mundo.
Cada tren que cojo me descubre que si estoy ahí, en ese momento, es porque debo estarlo. Hoy estaba en un tren donde un hombre se ha puesto a cantar, a rapear de hecho, no he hecho ni caso a lo que decía la letra porque andaba absorta en mis pensamientos; qué narices hay que tener para plantarse en medio de tanta gente y alegrar el día a algunos, ya no es solo pedir por tu situación, es trabajarte un espectáculo instantáneo para el trayecto de parada a parada. Un momento que valga la pena para alguien y te corresponda con unas monedas. Qué narices. Al terminar la canción, después de pasar su sombrero, ha dicho una frase, una estúpida frase realmente cierta que nadie se recuerda cada mañana: "No esperemos a ser felices para sonreír, sonriamos para ser felices."
¿De verdad tiene que venir alguien a decírnoslo?  ¿De verdad no nos damos cuenta de que cuánto más sonreímos más felices somos? 

No quiero creer en el destino, pero es imposible no hacerlo. 





martes, enero 12

Redes traicioneras

    Resulta que mi inspiración es la noche, la presión y los días en los que uno se siente con ganas de huir. Tengo miedo a la oscuridad y noto como mi piel se pone de gallina porque hace un frío terrible en mi habitación. No es relevante. Pero detrás de todo eso no estoy más que pensando una vez más en la vida. Algo no funciona bien, hay algo que nos estamos dejando atrás con ese frenesí por vivir el momento, el día y la vida. Somos una generación de egoístas egocéntricos que no saben mirar atrás y tienen miedo de pensar en los años futuros. Yo, primera culpable, al menos en eso de mirar hacia delante. 
    El problema de todo nuestro inconformismo, de esa melancolía y tristeza que nos azota por las noches, cuando nos paramos a pensar de verdad, son las redes sociales. Hemos llegado a un punto en el que no hay escapatoria, en el que no puedes pararte a pensar porque sino la vida te deja atrás, es una enfermedad socialmente aceptada. Aunque quieras huir siempre tendrás la "necesidad" de documentarlo, de publicarlo, ese terrible "yo estoy aquí y tu no" que lleva cada nueva red social escrito en letra pequeña. ¿Qué ha pasado? ¿Qué necesidad hay de mostrar absolutamente todo? ¿Por que nos sentimos con la necesidad de explicar hasta el más absurdo momento de nuestra vida para evitar estar solos, con nosotros mismos? ¿Por qué narices nos importa tanto que una noche no estemos hablando con nadie? ¿Qué problema hay con estar solos? 
     Nuestros padres se separaban cuando llegaban a casa y no sabían nada de la otra persona hasta el día siguiente y a veces ni en años. Y no pasaba nada. Nadie moría, nadie se sentía solo, nadie quería llorar por "no tener amigos" que le hablasen todos los días a todas las malditas horas. 
    Me siento hipócrita de sentir estas cosas y de tener que vivir estas cosas, de no ser capaz de obviarlo o que deje de importarme, de vivir en esta generación. Me siento hipócrita de criticar algo que yo misma no soy capaz de controlar porque repito, es una locura aceptada por todos. 
     La solución es fácil, sé que solo basta con cerrar cada cuenta, dejar de obsesionarse y vivir un poco más alejada, más en la soledad. Pero es difícil, mucho, no sé si por la necesidad intrínseca de las personas a contar sus experiencias o porque realmente, estas infernales redes me han atrapado. 


martes, diciembre 29

Girls Just Wanna Have Fun

       Probablemente mi mayor miedo sea el futuro, siempre he temido no llegar a cumplir todos mis sueños, de quedarme a medio hacer y no poder vivir mi futuro tan intensamente como yo quiero. ¿Qué pasa si llego a los 30 y no he conseguido todos esos objetivos que tanta ilusión me hace cumplir?
      Hace unos meses mi futuro podía haber cambiado al completo. Tengo un grupo de amigas, somos nueve, los grupos de muchas personas pueden ser bastante caóticos y creo que nos hemos dado cuenta después de seis años de que lo es realmente. Pero es increíble lo maravillosas que han sido. No, no ha sido un año fácil para mí, no las he tenido todas conmigo ni he estado bien al 100%, me alejé por inconformismo, por sensación de incomprensión. Estaba en medio de una crisis existencial porque no sabía ni que quería hacer con mi vida, no conseguía acostumbrarme a la soledad ni sabía cómo continuar pasando días sin morir en el intento. Me alejé como cobarde, quise hacer de la distancia el olvido y vinieron a rescatarme. Supongo que en el medio del naufragio no siempre vale que empieces a nadar sino que venga esa ola que te empuja hasta la orilla y no te lleva a rastras para darte una segunda oportunidad. 
       Ellas fueron mi ola. 
      No me comporté bien, es cierto, hubo un cúmulo de errores que nos hicieron llegar a las armas para luego sacar la bandera blanca y pedir la rendición. Y menos mal que la pidieron. Juro que no sé que hubiera sido de mí si las hubiera perdido, no sabes lo que quieres a alguien hasta que al ver que te alejas, te dan la vuelta y te abrazan pidiéndote que no te vayas. De ese día solo recuerdo una cosa con esa intensidad de día fugaz que tanto me gusta, las lágrimas, los te echaba de menos, creo que el ‘te echaba mucho de menos secre’ de Sharon se me va a quedar toda la vida grabado en la cabeza y en el corazón. También me acuerdo de susurrar, mientras lloraba como una niña, que lo sentía realmente, con todo mi corazón. 
        Ese día podía haber cambiado completamente mi futuro, creo que me hubiera alejado de todo eso que siempre quería y qué suerte tenerlas. Ahora sé que el futuro no va a ser horrible, que aunque los cambios me abrumen y no me gusten una pizca, que aunque me sienta incomprendida, que aunque no nos veamos a menudo, que aunque no sean total y magníficamente afines a mi; puedo tenerlas en cualquier adversidad. Qué bonito error equivocarse, caer, sollozar y que te brinden su mano para ayudar a levantarte. 
      Quiero contarles a esos futuros hijos que no quiero tener y terminaré por tener, que hace seis años conocí a unas amigas increíbles. Que son las protagonistas de la mayoría de mis aventuras de cuando solo era una niña inconforme y confusa con el mundo. Quiero poder transmitirles lo importante que es la amistad y que os puedan llamar tías aunque no lo seáis. 
       Tengo y siempre tendré miedo al futuro, pero gracias a vosotras, chicas, las cosas son más fáciles;  y sé que aunque todo vaya mal, aunque no consiga todos mis objetivos una parte la tendré: grandes amigas hasta el último día de mi vida. 
      Gracias de corazón, sois un salvavidas. 
    Feliz Navidad, espero que 2015 haya sido un gran año, al final y al cabo, para mí también. Los cambios llegan en cuestión de segundos, esa es la moraleja de este año. Osquiero, profundamente, todo junto como a mí me gusta y sin más lágrimas. 

La base de mi recuperación fuisteis vosotras. 





lunes, diciembre 21

Querido Nuevo Inquilino:

  Vamos a ser sinceros, puedo pedirte un montón de propósitos, esperanzas y planes pero luego haré lo que me de la gana. Puedo intentar este año no convertirme en montaña rusa cada vez que vengan baches y puedo parecer un poco más productiva, pero seamos realmente sinceros, no lo haré. 

  Así que me limitaré a presentarme, es usted nuevo en la ciudad y se merece una buena bienvenida. El vecino anterior vino cargado de sorpresas, me ha traído a gente impresionante que no quiero que jamás se vaya y bueno, me ha encontrando a mi misma. Puede que haya sido de los inquilinos más intensos que hayamos visto estos dieciocho años, cuánto cambio para un solo corazón. Aún no le he dicho mi nombre, pero dejaré que lo averigüe, vamos a pasar un año increíble juntos, acabará por conocerme. Al fin y al cabo tendrá que aguantarme todo el tiempo que se hospede. 
Le advierto que creo fielmente en las casualidades, que a veces me vuelvo loca y ni yo me entiendo, que nunca, nunca pierdo la esperanza en el amor y que soy físicamente incapaz de hacer daño. También tengo una pasión increíble por el cine, puede que este año veamos unas cuantas películas juntos. 

  Aunque creo que usted tiene pinta de depararme nuevos recuerdos maravillosos, parece una buena persona, no quiero juzgarle sin conocerle. De vez en cuando me da por salir a hacer fotos. ¡Ah! y aunque sea usted nuevo, debe saber que hago una foto al día para un proyecto, los anteriores inquilinos se adaptaron muy bien a mis manías con la fotografía, espero que usted no sea menos. Va a conocer a una gran cantidad de cantantes y bandas, el vecino anterior me dejó un buen gusto musical por las esquinas, espero que le guste a usted la música. 

  No sé que más debe saber de mi para podernos llevarnos bien, va a venir con una gran fiesta en casa y se irá con otra aún más especial, eso si que es tener suerte. Se me olvidaba una cosa, a ver si consigue hacerme mover el culo de la cama y viajar otro poco más este verano, que no hay cosa que más viva me hace sentir, consiga unos buenos billetes y me voy donde usted diga. No nos dejemos otro detalle, está bien conocer gente nueva, aunque a mi siempre me de miedo, usted presente en mi puerta a todo el que crea que va a cambiarme la vida y le estaré eternamente agradecida. Al anterior inquilino le odié un poco por todas las malas noches que me hizo pasar, pero al fin y al cabo le he cogido cariño. Lo siento si al principio de año no le tengo especial aprecio, me cuesta adaptarme a los cambios, pero verá como para diciembre ya aprecio y adoro todos sus defectos. 

  Va usted a estar muy agusto en la ciudad, a veces es complicado pero sé que es lo suficientemente inteligente para hacerme ver el vaso un poco más lleno. Empecemos con buen pie, el izquierdo, que soy zurda. 

  Nos vemos en unos días, puede pasar a instalarse a partir del 31, entonces, mi vida, será tuya. Trátela usted bien, que a veces es un poco delicada. 



jueves, noviembre 12

Vamos

  Vamos a sentir los pelos de punta, vamos a creer en el amor, vamos a aspirar fuertemente ese olor que nos trae caricias. Vamos a dar un paso, y luego otro, vamos a enredarnos el pelo entre los dedos y a deshacer un par de rizos. 
Vamos a comernos el mundo, a ir deprisa y luego más despacio. Vamos a olvidar las cicatrices, vamos a hacer historia, vamos a comernos a besos que se quedan en ese labio mordido, vamos a tener días sabáticos y a negarnos a la rutina. Vamos a creer en la magia y en la ilusión, y en la maldita suerte, y en las casualidad. 
  Vamos a correr aunque queramos andar y a andar aunque queramos correr. Vamos a encontrarnos a nosotros mismos, a dar la vuelta a la tortilla, a explicar por qué la banda sonora de tus días es siempre la misma canción. 
  Vamos a ponernos románticos, a creernos poetas, fotógrafos o artistas, me da igual. Pero vamos, que quietos no llegamos a ninguna parte. 



miércoles, noviembre 11

Cuando la vida se convierte en magia

''-Mira estoy hecha un puñetero lío, es precioso que alguien entre en tu vida y no hago más que poner la cabeza por delante del corazón. Y así no, así no se puede empezar algo. Todo el mundo dice: 'con cuidado' y no quiero, porque entonces pienso por encima de lo que siento. 

-Déjame contarte una cosa, cuando empezamos todos dijeron 'por favor, ten cuidado'. Desoí todo consejo, porque no era momento de poner cabeza en mi vida, era momento de querer. Y Sandra, querer es una locura. Querer es desarmarte ante quien puede estar armado hasta los dientes y que te de igual. Querer es plantarte a pecho descubierto y decir: 'no sé si me vas a hacer daño, pero si alguien me lo hace, que seas tú'. 
Así que como amiga voy a hacer lo que me toca y a decirte siempre que tengas cuidado, con la esperanza de que seas lo suficientemente cuerda como para no hacerme caso. Si por algo merece la pena romperse es por amar y cuantas más veces me rompan más lo diré. Tenemos que hacer de Pepito Grillo, pero lánzate a volar. La gente tiene miedo a la muerte, yo soy de los que temen no disfrutar la vida como se merece y si hay algo bonito, te juro que es hacer feliz a alguien, sentirte libre y amar. Hasta la más pura insensatez. Sandra, nunca dejes que te corten las alas, no tengas miedo a que te hagan daño, ten por descontado que te lo van a hacer. Vivir es así. Pero yo estaré ahí para curar las heridas, no evites hacértelas, encontraremos una manera de que si aparecen, se curen rápido. Mejor morir por volar que vivir con miedo a levantar el vuelo. Porque ahí está la diferencia entre quien vive y quien sobrevive. No lo olvides, eres pura luz, yo me encargaré de que no te apaguen. Tú, no dejes de iluminar el mundo.''


Conversación real entre Isa y yo, juro que es la poesía personificada. 

domingo, noviembre 1

Ser tan joven y sufrir tanto

  El otro día estaba en el tren, suele ser habitual que haya gente que alce la voz para contarte su historia y pedir algo de ayuda. Suelo escucharlos a todos aunque sepa que no puedo ayudar. Ayer se me partió el alma. Una chica joven, según decía de 23 años, subió al tren, y empezó a contar a todo el vagón su triste historia. Había sido abandonada por su madre siendo un bebé y su padre había muerto hacía unos años, estaba sola y en la calle, una chica tan joven como yo, sola y viviendo penurias. Parecía inteligente, de esas personas que quiere salir adelante y no seguir estancado en el más profundo agujero. Tenía la ESO según decía y llevaba en paro dos años, pero por alguna razón que no consigo recordar o quizás no la recalcase, no podía empadronarse en su municipio y por tanto era invisible para el estado, tampoco podía votar o acceder a muchos de los servicios de los que todos podemos disfrutar. Me pareció una historia muy sincera y triste; y es ahora cuando me siento tonta de no haber hecho algo más por ayudar que dar un par de monedas. 
  Como intento de fotógrafa, me arrepiento de no poder ilustrar esta historia con una fotografía pertinente, ni siquiera saber su nombre para conseguir un atisbo de esperanza. Y como proyecto de periodista, escritora o yo que sé, persona, siento una impotencia y rabia interior por no haber hecho más, y por eso cuento la historia, porque lo único bueno que tienen las redes sociales es que actúan como medios de difusión realmente eficaces. Mira yo no sé que le deparará a esa chica, siquiera si su historia es real, pero no puedo olvidarme de su cara de sorpresa y ese increíble 'gracias' cuando le di dos míseras monedas. Se me cae el alma al saber que alguien tan joven, lo pasa tan mal y que no tiene siquiera la oportunidad de vivir y no de sobrevivir. No pedía dinero, ni siquiera comida, solo quería un trabajo para salir adelante. Sé que sin un nombre es difícil la ayuda y ojalá supiera más, pero si encontráis a alguien a quien creéis, ayudad, todos estamos con el agua al cuello pero esas personas más. 




sábado, septiembre 26

Guerra de almohadas

  Me declaro en guerra (de almohadas). He decidido no perseguir más al amor, porque de buscarlo he dejado de encontrarlo. Y me he hecho tanto, tanto daño, que estoy armada hasta los dientes, de cicatrices. Que me atrape, que me llegue, que me dé una punzada en el corazón y consiga hacerme suya. 
  No voy a volver a por ti, tuviste la oportunidad de decir que tú también sentías lo mismo y no lo hiciste, por miedo, por respeto, por no saber quitarte esa maldita coraza que te se te ha clavado en la sien hasta dejarte sin respiración. Podríamos haber sido historia, podríamos haber imaginado todos esos viajes y descubierto todos esos rincones, abrazarnos cuando ni siquiera hiciera frío y descubrir mil y una película juntos. Pero no pienso recordarte, añorarte o quererte más. No voy a volver a echar de menos tu amor sólo por lo que podría haber sido y no fue, se quedó en el tintero. Búscame en la trinchera, seguiré guardando nuestras ganas de arrancarnos los labios y descansar nuestros ojos. Pero esto es un adiós, un hasta siempre o hasta que decidas que el destino tenía razón. 

Hay historias que fueron, que son, que podrían haber sido y que ojalá, no acaben nunca. 


viernes, septiembre 25

¿Cómo agradecerle a la Luna que esté ahí cada noche?

  Es una suerte tenerlas, es una suerte enmarañarme el pelo y que sepan desenredar cada mechón. Son magia, poesía, esperanza, ilusión, armonía y corazón. Las quiero, por encima de todo y me han creado un paraíso de estrellas en este mundo de locos. Me salvan, me cuidan y me acunan cuando me siento muy muy pequeña. Aún no comprenden porque doy tanto a pesar de recibir tan poco, pero sé que saben protegerme cuando me hiero. 
  No sé, que hubiera sido sin ellas, pero juro que han contribuido a lo que me he convertido hoy en día. Ya no sé como agradecerle a la vida que las casualidades se topen así, en la cara, y conviertan una palabra, un 'Hola pequeña' en una conexión tan grande y tan fuerte. Dice Rayden que las mejores amistades son aquellas en las que se palpa una admiración mutua y ahora entiendo porqué tiene razón. No sabéis lo que me alegro cuando dan un paso hacia la cima y no podéis comprender lo que me hacen sentir cuando felicitan mis progresos. 

  Que le den a las medias naranjas si las tengo a ellas, que le den a los amores eternos y a las historias de princesas, que sin ellas no hay finales felices. 


domingo, septiembre 13

Detrás de la coraza

  ¿Os habéis encontrado alguna vez a una persona destruida? ¿Habéis tenido contacto con una persona depresiva? ¿Sois conscientes de que esas subidas y bajadas son culpa de una enfermedad? 
Las personas depresivas pueden comerse el mundo a pedazos algunos días, mientras que otros, se les cae la vida encima. Es duro e incontrolable, no es algo que puedan parar o apagar el botón si no les gusta. 

  Normalmente, las personas depresivas son reservadas, tienen cambios bruscos de humor y no existe el término medio. O estás bien o estás mal, o estás pletórico o estás hundiéndote. 
Por eso se apoyan en gente diversa, por eso necesitan echarlo todo fuera, escupir la rabia y llorar las penas. 

  No puedes juzgar a la gente por sus vaivenes porque nunca sabes si detrás de la coraza una enfermedad los mata. 


Si sufres depresión o algún otro problema, no olvides que siempre hay gente ahí, aunque cueste. El dolor se va a ir disipando y aunque volverás a tener cuadros depresivos, irán poco a poco desapareciendo. No olvides que para ser feliz debes recomponerte tu sólo. Si necesitas ayuda, no dudes en enviarme un email o incluso hay plataformas de ayuda online como Half of Us entre otras. Para conocer más dirígete a la siguiente página, espero que sea de ayuda. Estás en el mundo porque te lo mereces, porque vas a dejar huella y ha hacerlo un poco más bonito. 

sábado, septiembre 12

Caos

  Cortar de raíz, romper, chillar, dejar de conformarse con la mierda de situación que vives y dejar de aceptar que las cosas van a pasar, acabar con todo, reinventarse o morir. No puedo seguir así, no puedo cortar dejando que el tiempo pase, ni que las cosas ocurran, no puedo dejar que la situación me mate lentamente, poco a poco sin hacer nada. No puedo. Porque me mata, me fulmina y me deja tan hecha un caos, con tal desastre que lo único valiente que sería capaz de hacer es llorar. 

  Un mar de lágrimas está por llegar, la ola se acerca, cuidado, arrasará con todo, abandonaré las formas y se acabará tanto dolor. 


Soy un completo e incansable desastre

  Una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez. El agujero se hace tan grande que ya no sé si meterme dentro para esconderme o intentar escalar de nuevo hacia la superficie. La mierda vuelve, siempre vuelve y ahora me toca a mi decidir si ser egoísta o ponerme a un lado para dejarla pasar. Vuelvo a perderme, a caer, a hundirme en el naufragio, a subir, a bajar, a no saber que narices le pasa a mi cabeza ni cual es la mejor opción. 
Este debería ser un tiempo de oportunidades, de cambios, de no pensar si duele, ni llorar si atormenta, pero es un continuo desastre, una incansable catástrofe que se llevará todo por su paso y arrasará con lo que se encuentre en medio del camino. 

  Una más, otra decepción, que cuando una puerta se cierra se abre una ventana que llega a gustarme mil veces más pero cuánto duele, cuánto se añora y cuánto recuerdas. Hacer el mal cuesta tan poco como hacer el bien, pero siempre se elige la primera y el mundo se cae, se rompe, se está despedazando de tanto sufrimiento. 

  El vacío está apuntándome al pecho, dámelo todo o muere en este momento, me mata, el mundo mata. Y mientras tanto hay que aguantar, aunque no sepas que narices le pasa a tu subconsciente y por qué narices le apetece soltarlo todo, en un instante, en una bocanada de aire. 



jueves, septiembre 3

Dia 3 de la Huida

  He desistido, este será el final del retiro sentimental. Probablemente vuelva a las andadas, le hable cuando él no lo hace nunca y hablemos de cosas trascendentales porque me encanta escuchar lo que piensa del mundo. Probablemente tropiece millones de veces con la piedra hasta decidir tirarla al agua y para entonces, habré agotado todo tema de conversación posible. 

  No te encuentras con gente así normalmente, con gente de la que hablar seriamente de temas que cambian el mundo, que lo ponen patas arribas y rompen todos los esquemas. Y como me doy cuenta de esos pequeños detalles, no quiero alejarme de quienes son capaces de mantener conversaciones de este estilo, asi que como de buena, tonta, probablemente tropiece de nuevo. 

  En cuanto al retiro, no dudo de que me ha reconfortado, me ha sanado y me ha sellado algunas ideas. Ha sido un vaivén de emociones, una vida en tres días y me he dado cuenta de muchas más cosas de las esperadas. Era necesario y no me arrepiento. 

  End of the retreat. 


miércoles, septiembre 2

Día 2 de la Huida

  Sé lo que es tener días de mierda, sentir que nadie sabe como estás, ni que hacer para recuperarte. Yo he decidido huir por una semana, por esa tontería mía de que adoro la soledad, y parece que está dando resultado. 

  Sé lo que es estar así continuamente, no estar segura ni de tu sombra y creer que toda la puta mierda se te viene encima de repente. Estoy en medio de una huida y no tengo cojones para alejarme al completo del mundo. Pero he decidido que después de haberme enamorado por segunda vez, conocer de nuevo a alguien maravilloso y querer darle todo mi corazón, no puedo perseguir a este chico, que no puedo ser siempre yo la que le pregunte que tal está, ni intentar sacarle de esa coraza que siempre lleva a cuestas. Solo hay que darse tiempo, todos dicen que es el que cura todo y es cierto. Es tranquilizarse y respirar. Pensar. 
Nunca, en ningún momento sería capaz de hacer daño a quien aprecio, jamás tendría esa enferma idea de hacer daño con palabras, en que persona tan cruel me habría convertido si hiciera eso. 

  Solo puedo decir que la vida sigue, que nunca llegamos al fondo del océano ni del agujero y que siempre hay alguien dispuesto a sacarte. Pero hay que fijarse, y no omitir la mano que nos brindan porque es más fácil llevar los problemas con alguien al lado. 

 No más miedos, no más días rojos, ni blue periods, ni llorar porque la puñetera depresión vuelve. Es mejor alzar la cabeza porque los ojos siempre son más bonitos después de soltar un mar de lágrimas. 


lunes, agosto 31

Día 1 de la Huida

  Creo sinceramente que los relojes han empezado a girar de nuevo, que este primer paso a la libertad comienza en mi viaje de huida. 
Me siento bien, estoy feliz aunque no pletórica. Sé que la parte más difícil de este viaje será ignorar, pero no quiero que a los que realmente aprecio lo tengan en cuenta porque es un retiro sentimental para olvidar el dolor que me causa quererle, para reencontrar mi ilusión perdida. 
A veces hay que perderse para encontrarse, o eso dicen y a mi, me gustan demasiado los juegos.

  Primer día de huida y ya he sentido parte mi corazón latiendo fuerte, ya me he enamorado de una nueva canción que no para de rondar mi cabeza cada segundo que pasa, ya tengo banda sonora para la soledad y me he dado cuenta de quién realmente sabe apreciarme, comprenderme y preocuparse por mi. 
Cuesta, cuesta mucho, pero es más sencillo de lo que había esperado. Estaré bien en unos días, el corazón necesita repararse por un tiempo después de tantos golpes y heridas.

domingo, agosto 30

Todo lo que soy ahora te lo debo a ti

  Recuerdo aquella tarde en la que empezamos a bailar una canción lenta, abrazados, en medio de una enorme sala, con algunos mirándonos y sin saber que canción nos hacía sentirnos tan vivos. Fue uno de esos momentos mágicos en la vida que se asemejan a las películas y no quieres que acaben nunca. Y a día de hoy me doy cuenta de que las casualidades o el destino o como queramos llamarlo, es pura magia. Ese pequeño instante en el que de repente alguien se cruza en tu camino y puede ser lo más importante para ti durante años. Lo nuestro fue una de las casualidades más hermosas que me han ocurrido en la vida. Construimos un castillo de cenizas y me proclamé tu princesa. 

  Y ahora que recuerdo, que todo eso viene a mi memoria y se me escapa alguna lágrima de nostalgia por tu amor, me doy cuenta de que te debo mucho. Todo lo que soy ahora, lo soy gracias a ti, he crecido de tu mano y no hubiera deseado mejor maduración. He descubierto a Sabina y su poesía, Loreto ha sabido sacarme del naufragio y Pereza hace que cada día me enamore más de Madrid. He descubierto artistas de los que ya había oído hablar pero nunca había sentido la necesidad de conocer. Y eso, te lo debo a ti. Todo lo que soy ahora te lo debo a ti, porque me he convertido de golpe en todo lo que deseaba ser. Ya no tengo miedo, sigo amando el amor, me he vuelto más filósofa y bohemia, he sabido dejar atrás el rencor y el egoísmo, me he vuelto a enamorar, he dado todo a cambio de nada y no me he sentido desdichada, he amado con más fuerza y he sentido la vida como si el mundo se fuera a acabar cada día. Ahora valoro más a mi familia igual que tú lo haces y no dejo de recordarte cuando oigo ''nena''. He aprendido que el amor se puede convertir en amistad y que siempre uno sufrirá más que el otro, pero que el cariño puede cualquier estupidez. He dejado de sentir lo que sentía por ti y sin duda, sé que estarás ahí si lo necesito, y eso, eso es precioso. 

  No sé si es tarde, o si quizás ya te lo haya dicho antes, pero gracias por convertirme en lo que soy. Por ser el más valiente de dar el paso, de darme alas cuando me estaba enjaulando y que por eso haya conseguido ser lo que ahora ves en mi. 



jueves, agosto 27

Los artistas son estrellas fugaces

 No sé si alguna vez os habéis planteado el hecho de que en el mundo hay ciertas personas con un don especial. Hay personas con la capacidad de hacerte sentir algo increíble con su arte. Los artistas. 
El problema de los artistas es que son como estrellas fugaces, son estrellas que atraviesan la vida por instantes muy pequeños dejando una huella, una estela preciosa que te marca para siempre y te hace pedir un deseo porque sabes que es lo suficientemente especial para hacerlo realidad. 

  Los artistas nacen para dejar huella en el mundo porque el resto de mortales no son capaces de hacerlo, son los únicos que conseguirán que creas en la magia porque la viven con tanta intensidad y sienten con tanta emoción, que todo a su alrededor se convierte en el País de Nunca Jamás. 

  Son estrellas fugaces, que merecen ser admiradas y que deben dejar huella. Pero el problema es que su vida es corta y el mundo las mata antes de convertirlo todo en magia. Porque el mundo jamás llega a completarlas, porque no les deja la libertad suficiente para sentirse vivas, son diferentes, piensan diferente, sienten diferente y no pueden pertenecer a nada, porque tienen valores diferentes. 

  No te enamores de las estrellas fugaces, porque se apagan pronto. Pero si lo haces estate atento, dejan una huella muy grande, te marcan para toda la vida y nunca llegas a olvidar el deseo que las has pedido. La experiencia será la más increible e intensa que vayas a vivir en toda tu vida, sentirás el estallido más grande en tu pecho y vivirás la libertad como el beso más deseado en pleno frío invierno.