viernes, abril 10

La perdiste y destrozaste

No la tortures más, estás jugando demasiado y una no está hecha de piedra. Sueña contigo cada noche y se lo cuenta a las estrellas. De su cama, acurrucada entre sollozos. 
Te seré sincera, su corazón es irreparable, se rompió completamente al caerse desde el quinto cielo, se lo destrozaste y arruinaste para el resto de la vida. 

Y lo tienes confundido, confundido y necesitado, necesitado de cariño y amor. Es que necesita volver a sentirse viva y se agarra a cualquier bote salvavidas, pero eso no es amor, y lo sabe. Pero le duele tanto que lo olvida y no es capaz de amar de nuevo porque las punzadas la matan. 

Puedes dormir otras camas, amanecer entre sábanas rasgadas y sudor en los ojos, pero nunca volverás a sentir por nadie esa necesidad de cuidarla como el mayor tesoro de un pirata o de hablar toda la tarde como los mejores amigos del universo y querer besarla hasta que el mundo os interrumpa.  


martes, marzo 31

Quiero ser poeta

-Necesito hacer eso, necesito ser como ellos, necesito enseñar lo que escribo y llegar con ello. Me encantaría estar en su lugar. 
-¡Pues ya sabes! Es ponerse. Y tienes madera así que quién sabe. Trabaja en ello. 
-He vuelto a estar positiva, así que tengo actitud positiva. 
-Que no decaiga. 
-Díselo a mi cabeza.
-Bueno, te lo digo a ti que eres la que manda sobre eso. ¡O la que debería mandar!
-Intento mandar, pero a veces se escapa. Es tan loca como yo. 



Gracias por ser mi ángel de la guarda

  No sé como jodidamente lo haces para motivarme de tal manera, para apoyarme en cada locura que atraviesa mi mente y me inunda de ganas de llegar a lo más alto del precipicio y tirarme sin paracaídas. No sé de verdad, como todos estos últimos meses han pasado tan deprisa que apenas me ha dado tiempo a respirar y me refugio entre escritos volviendo al mundo de la escritura que tanto echaba de menos. 
  Que sí, que para escribir necesito estar jodida y sólo cuando estoy hecha pedazos que han esparcido por un mar que yo misma he llorado, escribo lo que pienso y de una manera que no podría igualar. Pero es que no hay más, es que es así y soy feliz con ello, y me gusta estar ciertamente destrozada para escribir, así de masoca soy y así lo seré siempre. Porque a mi eso de hacer las cosas del modo correcto no me da buena espina y prefiero caerme seis veces y conservar esa séptima vida. 

  Así que gracias; por confiar en mí, por apoyarme, por quererme como lo haces y por mimarme tanto como si fuera tuya. No, tranquilo, no desesperes ni te tortures, lo he comprendido todo. He descubierto como somos, seremos y fuimos, he comprendido tu actitud ante la vida, tus sonrisas forzadas y tu confianza en que todo, absolutamente todo, aunque tengas la mínima esperanza en ello, saldrá bien. Joder, todo sale bien contigo, eres mi ángel de la guarda, querido. 


sábado, marzo 21

No me gustan las despedidas

  Mi parte favorita era cuando al despedirnos, después de varios ''adiós pero sigo hablándote durante diez minutos más'',''no pararía de besarte nunca'' y ''joder cómo te quiero'' nos apartábamos de verdad y cada uno iba por su camino. Entonces siempre, inconscientemente ambos nos volteábamos completamente para saber si seguíamos allí, nos girábamos y nos reíamos porque ambos buscábamos al otro aunque nos hubiéramos separado ya. Y así, nos despedíamos hasta que nos perdíamos en la distancia. 
Esa era mi manera de descubrir que realmente me amabas y dejaste de hacerlo. Dejaste de hacerlo y descubrí que todo había acabado, mucho antes de que me dijeras adiós por última vez. Y no te culpo, el amor no es eterno, el cariño sí, así que supongo que debo darte las gracias por ese cariño. Porque no fue un amor de verano, de invierno, primavera u otoño, tu eras mi amor completo. 

  No me gustan las despedidas, siento que todo puede pasar en ese tiempo en el que no estás con quien quieres, no me gusta despedirme mal, sin mi abrazo, beso y sonrisa correspondiente, no me gusta que las cosas buenas acaben. 


General, prepare el entierro.



General, prepare el entierro. 
Que la curiosidad mató al gato y yo, 
ya no vivo sin su regazo.


domingo, marzo 8

Eres un cabrón y yo la enamorada de ti.

  Eres un cabrón y yo la enamorada de ti
  Si es que por mil barbaridades que hagas, trescientas cincuenta burradas que me digas y cien veces me rompas el corazón, seguiré siendo tan buena y cariñosa contigo como con quien más en este mundo.

  Y perdona que a veces te insulte pero sabes que te aprecio mucho más que todas esas palabras malsonantes que escupe mi boca cuando esta furiosa. O celosa. 
Celosa de no poder probar tus labios una vez más y de no perderme entre tus brazos hasta que el mundo acabe. 


viernes, febrero 27

Libera la ilusión


Se levanta odiando la monotonía pero amando la nueva oportunidad que tendrá ese día, danza entre las historias de la mañana pensando como puede sorprenderse hoy con la ropa que llevará puesta. 
Ya no tiene miedo, ya no le importa, ha perdido todo tipo de vergüenza a la vida y cree que puede comerse el mundo una vez más. 

Que no, que no volverá a ese mundo oscuro, a esos pensamientos solitarios y a esa mierda de vida en la que todo la comía por dentro. Ahora no, ahora ha aprendido lo que es estar en el otro lado, y como es la libertad de sentirse bien consigo misma. Ahora no pueden quitársela, no puede volver a esa cárcel de pensamientos que la matan por dentro. 

Ahora no, ahora disfrutará cada día como el último, dirá lo que piensa sin darle demasiadas vueltas, cumplirá todos los deseos que siempre ha querido y conseguirá esos objetivos que cada vez le resultan menos imposibles.

Ah no, no vayas a joderla las cosas con tus tonterías, hay que dejar a los pájaros libres porque sino mueren de pena. Ah no, hoy no. Porque cuando alguien piensa que puede conseguir todo lo que se propone, no se le puede parar. 



domingo, febrero 22

Mi reloj se paró el día en que nuestro mundo acabó


Creo que mi reloj, 
se paró el día en que todo nuestro mundo acabó, 
y desde entonces, no ha vuelto a funcionar.
Pero sigo llevándolo puesto por amor al nuestra historia de amor. 


viernes, febrero 20

Te estoy olvidando

No puedo decirte que no siento nada por ti, porque mentiría y no estaría bien. No puedo decir que cuando estoy a tu lado no quiera abrazarte o apoyarme sobre tu hombro, porque en realidad es lo que más tengo ganas de hacer desde que lo dejamos. Pero amor, el agujero se cierra y se cura, y lo que creía que nunca pasaría, está pasando. Te estoy olvidando, cielo. 
Pero tengo miedo, de verdad, mucho miedo, porque me gusta tu compañía, así que una vez más, y como siempre te digo, no me alejes de ti, por favor, sería un gran error. 
No sé si tú, has dejado de sentirte incómodo cuando hablamos, has dejado de morirte cada vez que me ves o has dejado de sentir que todo esto ha sido un error, yo sigo pensándolo pero lo supero y a eso me refiero cuando digo que te estoy olvidando, a que me está dejando de doler el corazón cuando te veo. 
Pero tranquilo, que mi amor por ti sigue ahí, que sigues siendo mi pensamiento en cada película de amor y todo lo que siento por ti aquí estará, para siempre. Pero ya no te odio, ya no siento rencor y ya no quiero llorar por ti de esa manera. 


domingo, febrero 15

Hoy, que se vaya el amor.

Vuelvo a echarte de menos como cada 15 del mes. Es que no te olvido, de verdad, que esto es duro y no se lo recomiendo a nadie que no quiera amarse a si mismo, o quererse un poco más que ayer. Pero yo no necesito quererme, porque ya me quiero, necesito quererte, porque aunque ya te quiera, necesito demostrártelo. 
Yo sin demostrar el amor no soy nada, y ese nada, come cada pedacito de mi corazón. Cada maldita mañana de mierda en la que esos dos números se juntan y hacen que no quiera ni hablarte. 

Pensaba que lo había olvidado, que podía dar un paso hacia delante, pero me mata saber que estás solo, física y mentalmente y no puedo estar contigo, haciendo el amor, acurrucándome en tu almohada y diciéndote cuántas cosas me gustan de ti. 
Joder por qué tienes que ser tan injusto. 
Hoy no. 
Hoy, que se vaya el amor. 



lunes, febrero 9

Amor más allá del rencor.

Eres ese del que nunca me arrepentiré de amar, eres el chico que siempre tendrá un hueco en mi corazón y probablemente, el primero y único con el que estaré segura de formar un futuro aunque te conozca de dos días. 
Eres la persona que cuando se ofende o no quiere hablar más de un tema, me sigue hablando de otro para no perder lo que tenemos. 
Eres tan fuerte y valiente, que no sé como narices eres capaz de tenerme ante ti y no querer amarme por y para siempre.
Te admiro amor, te admiro enormemente y aunque ahora esté rota, incompleta e irremediablemente sola, juro que intentaré por todos los medios que nuestra amistad sea lo más grande que se haya visto nunca. 
No te preocupes, nunca, en todo el universo habrá alguien mejor que tú. 



lunes, enero 26

No quiero olvidarle.


La vida esta siendo dura, difícil y cruel conmigo. No quiero recordarle, pero no puedo evitarlo, mis sueños vagan libremente por mi memoria y hacen que recuerde cada uno de los pedazos de su piel, de los lunares espolvoreados por su espalda y las caricias de invierno sobre mi mejilla sonrosada en ese robusto banco nuestro. 
No puedo evitar verle en cada poema, en cada canción que hablar de amor, en cada fotografía en blanco y negro y cada suspiro en una película romántica. 
Debo decir, que me da la vida hablarle y me parece injusto querer romper cada plato de mi casa cuando me pongo celosa por algo que ya ni existe. 

Tengo miedo, sabéis, tengo miedo a olvidarle y que todo ese sentimiento (que ha sido lo mejor que jamás haya podido pasarme) se esfume como el vaho que de mi boca en una mañana de invierno. Tengo miedo de no recordar cada uno de los suspiros, de los abrazos y de ese enorme fuego interno de los que los poetas clásicos siempre hablan. Y para una enamorada del amor como yo, jamás quiero que ese ardor de mi corazón acabe. 
Pero tampoco quiero que todo esto vuelva a sentirlo con otra persona, porque no quiero olvidarle, jamás, nunca, en la vida. 


domingo, enero 25

''Te quiero, como nunca he sabido querer a nadie.''





''Aunque tú no lo sepas, 
miro todas tus fotos antes de irme a dormir,
me da por imaginar 50 posibilidades distintas de comerte la vida 
y fantaseo con la idea de que me quieras sin que yo te lo pida. 

Puede que no lo sepas pero nunca 

he sido capaz de abrirme el pecho ante alguien 
y dejarme querer, 
sin sentirme culpable. 

Siempre había besado con los ojos abiertos, 

pensaba que entre error y error encontraría el acierto 
que me dejaría ser huracán, 
sin tener que destrozar por donde pasara. 

He tenido siempre esta enfermedad 

que me convierte en auto-destructiva de todo lo que quiero. 
Hiero, pensando que en la herida está la cura, 
porque aún no he aprendido que la saliva a veces enferma, cura. 

No sé, ahora suenan los Stones, 

bailo sin importarme la hora, 
le cuelgo el teléfono al miedo para que deje un poco tranquila 
y le mato mano a la vida.

No quiero valer la pena, 

quiero valer todas las sonrisas que te marcas 
cuando digo alguna gilipollez, 
que te rujan las venas 
y te pidan tregua cuando 
entra en juego mi parte animal a mitad de la partida. 

Quiero incontables viajes de ida, 

aprenderme de memoria tus movidas con la ley 
y que mi boca 
sea la norma que más te guste romper. 

Dejemos la última ronda sin pagar 

y que se rompan los azulejos 
de los baños de cualquier bar, 
para hacernos pedazos. 

Me he enamorado de los retazo de dolor, 

que dejas cuando todo te acorrala 
y de tus paranoias que aparecen en la décima copa. 
Y tus dudas y tus inseguridades,
de todas las ciudades 
a las que tenemos previsto viajar. 

Me he enamorado del monstruo de tu armario 

y tu espíritu de corsario
y tu alma de pirata perdido en alta mar. 
Aquel tatuaje de un timón que nunca te harás 
o de la manera en la que te anclas a mis caderas. 

Así que háblame de tus miedos, 

de tus monstruos y tus gigantes, 
háblame de como te perdías antes de perderte en mi boca, 
antes de volverme loca a base de sonrisas, 
antes de enseñarme a soltarme de las cornisas 
y disfrutar del vuelo.

Háblame, abrázame, agárrate 

a lo poco que queda de mí después de tanto incendio. 
Entérate ya de que ahí fuera 
no hay nada, ni nadie que me asuste, 
lo único que me da realmente miedo es que un día te marches. 

Pero aquí dentro ya has plantado bandera, 

has izado tu vela 
en medio de la tormenta 
y lo has conquistado todo.

Te quiero, como no he sabido querer a nadie.''





Mis más sinceras disculpas si alguna parte del poema es
errónea o está mal dividida, he intentado hacerlo mientras
escuchaba el audio, y es una ardua tarea. 

sábado, enero 24

Ay pequeña

Ay pequeña, esperabas que el tiempo curase tus heridas,
creías que podías retroceder en el tiempo y
soñabas cada una de sus caricias.

Ay pequeña, yo sé que le sigues esperando,
que cada día le sigues pensado,
y que deseas algún día (aunque prefieres que cercano)
todo vuelva a ocurrir.

Ay pequeña, olvida su regazo,
olvida su amor, sus besos, sus abrazos,
y deja de lamentar su distancia,
de culparte a cada paso,
deja de llorar con las historias románticas
y de soñar con ese hombre al que has amado.

Ay pequeña, sólo espera
a que vuelva a caer el rayo
y ama tanto como a ti te ha amado
ese chico enamorado.

No te preocupes preciosa, tu agujero se cerrará algún día,
pero recuérdale por favor,
nadie te amará más en la vida.



miércoles, enero 14

10 Cosas que todos deberíamos hacer.


1. Deja de contarle todo sobre ti a todos.
2. Deja de compararte con los demás.
3. Deja de preocuparte por lo que pienses de ti.
4. Deja de esperar.
5. Deja de dudar.
6. Deja de auto-compadecerte.
7. Deja de ser tu propio obstáculo.
8. Deja de sentirte obligado.
9. Deja de sentirte culpable.
10. Deja de intentar ser como los demás.

Esta fotografía pertenece al grupo Boamistura, un grupo de jóvenes de arte callejero que no hacen más que crear un mundo mejor. Puede que no lo hayan cambiado al completo, pero desde luego han cambiado muchos corazones por el mundo, incluido el mío.

sábado, enero 10

Princess

Oh amor, te necesito, necesito la sensación de tus labios con los míos y tu roce sobre mi piel. Esto es insano e impensable. A veces lo considero absurdo, y en el fondo, por muy cabezón que seas, se que tú también, que me echas de menos tanto como a yo a tí. Echo de menos tus 'nena' que tan loca me volvían y sí, puede que tu seas el villano y yo en cambio la princesa pero, me da igual, porque Peach, por mucho que Mario lo intente, siempre acaba en manos del villano y yo quiero acabar siempre en tus brazos. 





miércoles, enero 7

miércoles, diciembre 31

The End.

"Sáquese despacio ese amor que le duele al respirar. Sacúdalo un poco para que despierte. Lávelo con cuidado, que no quede ni una sola impureza. Limpio y oloroso proceda a doblarlo tantas veces como sea necesario para tener el tamaño de la uña del dedo gordo del pie derecho.

Espere el paso de una hormiga, ser noble y generoso, y pásele la pesada carga. Ella lo llevará a guardar en alguna profunda caverna. Hecho esto, vaya y rellene, por enésima vez, la pipa de tabaco frente al mar de oriente. El olvido llegará conforme se termine el tabaco y el mar se acerque a usted.

Si quiere recuperar ese amor que ahora olvida, basta escribir una larga carta hablando de viajes desconocidos, hidras, molinos de viento, oficinas y otros monstruos igualmente terribles. A vuelta de correo tendrá su amor tal y como lo envío, acaso con un poco de polvo y sueño en la cubierta..."
 





domingo, diciembre 28

Un chico vestido de azul.

Echo de menos la sensación de tus abrazos y de sentirme protegida por ti. De tus palabras dulces y cariñosas, de esa manera tan dulce con la que me mirabas, ese brillo en tus ojos que me hacía pensar que era lo más importante y maravilloso para ti. Echo de menos todo eso y más. Y lo siento, no consigo reponerme y cada mes caigo en el mismo hoyo del que ya hablamos. Y a veces te odio y odio como te amo, odio la sensación de sentir que jamás, por muchos peces que haya en el océano, voy a sentir el amor que he sentido contigo. Y a mi eso me mata, me mata por dentro. 
Mi corazón tiene un agujero, cariño, no seas cruel conmigo, que me romperé y no podré arreglar cada una de mis piezas. 
Así que bienvenidos y suerte, aspirantes de mi corazón roto, pasad, entrad, conocer cada milímetro de mi, pero no esperéis que os ofrezca todo el amor que hay en mi, porque ese se lo llevó un chico vestido de azul. 


viernes, noviembre 28

¡Oh amor, esa espalda tuya!

Recuerdo cuando íbamos a salir y desde tu cama contemplaba como elegías tu ropa, lo enfrascado que estabas en elegir las prendas correctas e ir perfectamente vestido, no solo para mí, sino para ti mismo, recuerdo como me pedías consejo y yo me reía. Lo recuerdo de una manera cariñosa y lo siento tan profundamente dentro de mi... 
Cuando ese recuerdo viene a mi memoria juro que siento un fuerte abrazo en el corazón, siento uno de esos abrazos tuyos llevando una de tus sudaderas calentitas que tanto me gustaban y ese profundo olor que siempre me recodará a ti, un olor familiar, de esos que al aspirar te reconfortan por dentro y no necesitas nada más en la vida, maldita sea, cuanto amaba tu olor. 
Lo recuerdo de una manera tan dulce e inocente, como un juego de niños, como cuando te agarraba por detrás, entonces parecía que nada malo pudiera pasarme y besaba tu espalda antes de sumergirnos en el amor. ¡Oh amor, esa espalda tuya! Una de mis partes favoritas de tu cuerpo, tenías una piel tan tersa y suave, tan besable... Podría pasarme horas abrazada a esa espalda, era tan reconfortante, que amor, es una de las cosas que más echo de menos de tu eterna ausencia.